Review The Mound: Omen of Cthulhu(PS5, Xbox Series XS, PC)
The Mound: Omen of Cthulhu es una propuesta de terror cósmico y extraction shooter cooperativo desarrollada por el estudio chileno ACE Team y publicada por Nacon. El juego traslada las mecánicas de supervivencia y extracción a una ambientación histórica del siglo XVI/XVII impregnada de horror lovecraftiano en Unreal Engine 5. Aquí nuestro review.
Inspirado en los mitos de H.P. Lovecraft (especialmente en el relato La Colina / The Mound), la trama te sitúa como miembro de una expedición de época que desembarca desde el navío La Tempestad en la espesa e inexplorada selva de Sudamérica. El objetivo central es internarse en territorio maldito para rescatar diarios de expediciones perdidas, encontrar artefactos antiguos y descifrar el misterio que rodea a una estructura monumental subterránea conocida como El Túmulo (The Mound).

Más que una narrativa lineal tradicional, la historia se descubre a través del entorno, notas abandonadas y fragmentos de lore. La atmósfera es opresiva, húmeda y asfixiante: la selva se siente como un organismo vivo que reacciona a tu cordura y distorsiona la realidad.
El bucle jugable se estructura en expediciones cooperativas de 1 a 4 jugadores con una duración de entre 20 y 30 minutos por incursión, donde la planificación y preparación, en la embarcación base, equipas a tu personaje con armas de época (mosquetes, trabucos, hachas, espadas), quinqués de aceite y amuletos.

Te adentras en la selva en busca de botín, reliquias y pistas. La tensión radica en el dilema constante entre arriesgarte a ir más profundo para obtener mejores recompensas o retirarte a tiempo a la barcaza de extracción antes de que el grupo caiga en la locura o ante las criaturas. A medida que presencias aberraciones o pasas tiempo en la oscuridad, la cordura del grupo se degrada. Esto provoca que la geometría del mapa cambie, que aparezcan caminos falsos o que veas a tus propios compañeros de equipo como monstruos (generando situaciones de paranoia).
En lugar de tiroteos ágiles, el combate con armas de pólvora de chispa es lento y metódico. Factores climáticos como la lluvia pueden afectar el encendido de los mosquetes. Las recompensas traídas con éxito se invierten en mejorar el equipo, desbloquear ventajas e investigar artefactos en el barco.

En PS5, el control busca transmitir la fragilidad e incomodidad del personaje en todo momento, con la retroalimentación háptica sientes los latidos acelerados del corazón del personaje cuando el nivel de pánico se dispara, así como el chispazo de las armas de fuego y las pisadas sobre el barro espeso de la selva. Con los gatillos adaptativos se simula la firmeza o resistencia mecánica al accionar el percutor de un mosquete de época o al manipular un farol de aceite en medio de la niebla. La sensación de peso, apuntar es lento e inestable a propósito; no es un juego de precisión rápida, lo que añade fricción e inmersión en momentos de tensión extrema.
El apartado sonoro es una de las mayores virtudes del título, con el chat de voz por proximidad, la comunicación con tus aliados utiliza audio posicional. Si el pánico o las alucinaciones afectan a un jugador, su voz puede sonar distorsionada o distante para el resto del equipo.

El diseño ambiental opresivo, que nos lleva al sonido del agua cayendo sobre la vegetación, los crujidos de la madera, los ecos lejanos en la selva y las melodías disonantes, construye un clima de paranoia constante donde la ausencia de ruido suele ser la mayor amenaza.
Es una experiencia idónea para fanáticos del terror cósmico lovecraftiano y los juegos cooperativos de extracción que prioricen la atmósfera, la comunicación y el ritmo pausado por encima de la acción rápida.
Dicho lo anterior, The Mound: Omen of Cthulhu es un título para jugarlo en cooperativo con amigos, donde si buscas un juego de acción rápida, te puede frustrar; pero si te gusta el terror de Lovecraft, la gestión de riesgo/recompensa y jugar en equipo comunicándote por micrófono, es un título muy sólido y original. Lo calificamos con 8 de 10. Es hora de explorar la selva y encontrarnos cara a cara con el terror lovecraftiano.
Nota: 8 de 10.
